Banco Mundial calcula alza de 6.9% en remesas hacia América Latina y el Caribe

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Según la última edición de Migration and Development Brief (reseña sobre migración y desarrollo) del Banco Mundial, que se dio a conocer hoy, las remesas a países de ingreso bajo y mediano se encuentran en vías de recuperación en 2017, tras dos años consecutivos de disminución.

El Banco estima que las remesas a los países en desarrollo registradas oficialmente crecerán un 4,8 % y alcanzarán los US$450,000 millones en 2017. Se prevé que las remesas mundiales, que incluyen los flujos destinados a países de ingreso alto, experimentarán un crecimiento del 3,9 % y ascenderán a US$596,000 millones.

La recuperación de los flujos de remesas está impulsada por un crecimiento relativamente más sólido de la Unión Europea, la Federación de Rusia y Estados Unidos. En consecuencia, es probable que las regiones que muestren el mayor crecimiento de los flujos de remesas este año sean África al sur del Sahara, Europa y Asia central, y América Latina y el Caribe.

En consonancia con la recuperación de la economía mundial, se prevé que las remesas a países de ingreso bajo y mediano registrarán un crecimiento moderado del 3,5 % en 2018 y ascenderán a US$466,000 millones. Por su parte, las remesas mundiales crecerán un 3,4 % y se ubicarán en los US$616,000 millones en ese mismo año.

“Las remesas son un salvavidas para los países en desarrollo, especialmente luego de desastres naturales, como los recientes terremotos ocurridos en México y las tormentas que devastaron el Caribe. Es imprescindible que la comunidad mundial reduzca los costos de las remesas mediante la eliminación de los contratos de exclusividad, en especial en los países de ingreso alto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). También hay una necesidad imperiosa de hacer frente a las medidas de eliminación del riesgo de los bancos internacionales”, expresó Dilip Ratha, autor principal del informe y director de la Asociación Mundial de Conocimientos sobre Migración y Desarrollo (KNOMAD).

En una sección especial del informe sobre el regreso forzoso y voluntario de los migrantes, se señala una desaceleración del aumento de refugiados, personas en busca de asilo y migrantes indocumentados que llegan a Europa. Mientras los países europeos lidian con los flujos de refugiados y migrantes, los países de ingreso bajo y mediano siguen alojando a más del 90 % de los refugiados. Esto pone de manifiesto los desafíos que suponen el retorno y la reintegración de los migrantes. Algunas de las políticas que promueven el regreso voluntario y la reintegración exitosa en los países de origen son el reconocimiento de las aptitudes y las calificaciones adquiridas en el extranjero; la posibilidad de obtener una residencia permanente en el país receptor; programas de lucha contra la discriminación y de acceso igualitario en los países de origen, y la transferibilidad de los beneficios sociales.

“Es necesario abordar los factores básicos de la crisis migratoria actual: el conflicto, la privación económica, las presiones demográficas y el cambio climático. El Banco Mundial está analizando políticas y programas que ayuden a dar respuesta a estas problemáticas”, explicó Michal Rutkowski, director superior de Prácticas Mundiales de Protección Social y Trabajo del Banco Mundial.

Según las estimaciones, las remesas dirigidas a la región de Asia oriental y el Pacífico registrarán una recuperación del 4,4 % y alcanzarán los USD 128 000 millones en 2017, con lo que se revertirá la caída del 2,6 % sufrida en 2016. Las remesas a Filipinas mantendrán su resiliencia pese a la disminución de los ingresos procedentes de Arabia Saudita. También se espera una recuperación este año de las remesas a Viet Nam, procedentes en gran medida de Estados Unidos, mientras que los flujos de remesas a Indonesia seguirán reduciéndose debido a la prohibición gubernamental que pesa sobre el ingreso de trabajadoras domésticas a países de Oriente Medio. El crecimiento de las remesas a la región ascenderá a un modesto 3,4 % en 2018, con lo que se alcanzarán los USD 132 000 millones.

Se espera un aumento del 6,9 % de las remesas dirigidas a América Latina y el Caribe, que alcanzarán los US$79,000 millones en 2017. El crecimiento económico y la recuperación del mercado laboral de Estados Unidos están teniendo un impacto positivo en las perspectivas de los flujos de remesas a México, que este año recibirá una cifra récord de US$31,000 millones. El crecimiento de las remesas ha sido particularmente importante en América Central. No obstante, el crecimiento de las remesas dirigidas a la región se moderará en 2018 y ascenderá a US$82,000 millones.

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