Danilo define la ruta de su nuevo gobierno

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Guarionex Rosa

En la v√≠spera de cumplir los primeros cien d√≠as del presente cuatrienio, el presidente Medina los celebr√≥ en su ocupaci√≥n m√°s preciada, las visitas sorpresa a los pueblos del pa√≠s, en tanto que sus opositores se enfrascaban en una brega in√ļtil para la designaci√≥n de la nueva Junta Central Electoral (JCE).

Medina no ten√≠a en su mente las celebraciones, al punto de que, debido a la calamitosa situaci√≥n que vive la regi√≥n norte del pa√≠s, especialmente Puerto Plata, decret√≥ la prohibici√≥n de regalar canastas y otros presentes con fondos p√ļblicos en Navidad.

Las visitas sorpresas, al decir de su ministro administrativo, José Ramón Peralta, han sido de lo principal que ha hecho el régimen del presidente desde la primera semana de su asunción al mando en agosto de 2012, lo que ha continuado hasta ahora, porque de las mismas se han derivado importantes obras.

Cuando se informó que torrenciales aguaceros estaban causando problemas en Puerto Plata el pasado día 7, el presidente se enfundó con una chaqueta y una gorra de béisbol, para recorrer al día siguiente los barrios de esa ciudad, un enclave turístico ahora en floración.

Con su rápida decisión Medina le quitó el tema a los políticos opositores, que estaban distraídos en Santo Domingo en debates por la integración de la nueva JCE, cuyos puestos eran apetecidos por los partidos, líderes de la llamada sociedad civil y por los empresarios.

Medina hab√≠a evitado involucrarse directamente en cualquier cosa que tuviera que ver con esa selecci√≥n y cuando el mediador animado y aceptado por los partidos y grupos interesados, monse√Īor N√ļ√Īez Collado fue a visitarlo, les dijo que no pod√≠a intervenir.

Medina, el m√°s sabio
El gobernante, m√°s sabio que sus opositores y que la llamada sociedad civil seg√ļn dicen sus r√©cords, repiti√≥ lo dicho anteriormente en circunstancias en que se le consult√≥ frente a otras situaciones de conflicto, que no pod√≠a como Poder Ejecutivo hacer interferencia.

No obstante que Medina tuvo en las pasadas elecciones un mandato del 62% de los electores, quiso mantenerse al margen. Cuando surgieron los nombres de los presentados por la comisión del Senado que estudió las postulaciones, se derivó el caso al comité político.

Ese comit√©, que ten√≠a como candidatos a los cinco puestos de la JCE, a Julio C√©sar Casta√Īos Guzm√°n, Roberto Salad√≠n, Carmen Imbert Brugal, Henry Mej√≠a y Rosario Graciano, la √ļnica sobreviviente de la junta saliente y allegada al ex presidente Fern√°ndez, tom√≥ la decisi√≥n en la Fundaci√≥n Global Democracia y Desarrollo, FUNGLODE.

El mensaje que se enviaba era que más que el Poder Ejecutivo, la decisión había sido del Partido de la Liberación Dominicana, que domina el Senado y obtuvo el voto del senador opositor, José Hazim Frappier, del Partido Reformista Social Cristiano, PRSC.

Casta√Īos Guzm√°n, abogado reconocido, una especie de ac√≥lito de la iglesia cat√≥lica que no fue objetado por ning√ļn sector, asumir√° el puesto de presidente de la JCE por segunda vez, con un pleno nada conflictivo como esperaban la llamada sociedad civil y los empresarios.

Mej√≠a fue el m√°s objetado del grupo porque hab√≠a estado envuelto hace ocho a√Īos en una crisis que deriv√≥ en su renuncia y en las de la mayor√≠a de los miembros de la C√°mara de Cuentas, antes de un juicio del Senado. Luego fue nombrado suplente de miembro en la JCE.

Los defensores de Mej√≠a, que fue postulado por el Partido Revolucionario Dominicano, PRD, alegaron que si al aspirante no se le objet√≥ para ser suplente, en el caso del juez Eddy Olivares, de ese partido antes de la √ļltima divisi√≥n, no habr√≠an razones para rechazarlo ahora.

Adem√°s de ser inobjetable por su carrera profesional y su vida personal, la decisi√≥n de reconfirmar a la se√Īora Rosario, tuvo que ver con el deseo de los senadores y pol√≠ticos del PLD, de dejar en ese pleno a una memoria de las √ļltimas ejecuciones de la JCE.

El saliente presidente de la JCE, Roberto Rosario, llevado a la institución por el ex presidente Fernández durante el régimen del ex presidente Hipólito Mejía, creyó que tenía la sartén por el mango, pero no contó con imponderables de carácter nacional e internacional.

La brega por la elección de la JCE tuvo más de un componente político sensible. El secretario general del PLD, Reinaldo Pared Pérez dijo el lunes pasado a Diario Libre, que si hay que llamar a alguien de la oposición para dialogar sobre el tema sería a Hipólito Mejía

Nuevas sorpresas
Medina sorprendi√≥ al pa√≠s el pasado lunes al disponer, v√≠a el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, el castigo a los funcionarios p√ļblicos que al 30 del cursante mes no hayan hecho su declaraci√≥n jurada de bienes, como lo estipula la ley 311-14.

Montalvo dijo que el gobierno interpretar√° como una renuncia al puesto al funcionario que se niegue a cumplir la disposici√≥n que consider√≥ ‚Äúcomo una muestra m√°s de la decisi√≥n de este gobierno de actuar firme, para garantizar que las instituciones p√ļblicas act√ļen como ejemplo en el cumplimiento de la ley, sin excepciones‚ÄĚ.

Con la drástica medida, el presidente Medina asumió una actitud cuyas consecuencias se verán después de la fecha del ultimátum, dada la propensión a la indisciplina, pero respaldó un requerimiento de la Cámara de Cuentas, imposibilitada de disponer sanciones.

La CC ha mantenido su queja de que m√°s de 4,500 funcionarios que deben hacer la declaraci√≥n, se han desentendido del mandato de la ley 311-14, sin que se sepa por qu√© se niegan a cumplirla. Medina se expone a la carcajada nacional si no act√ļa contra los que despu√©s del 30, se consideren omisos.

En la CC se dijo el viernes que una buena cantidad de los funcionarios faltantes por entregar sus declaraciones¬† lo estaban haciendo. La declaraci√≥n del ministro Montalvo especifica que todos los funcionarios que no hayan cumplido con la obligaci√≥n ser√°n excluidos de la n√≥mina p√ļblica a partir de diciembre de 2016.

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